! TRABAJARÁS HASTA MORIR ¡ … SI TIENES SUERTE (I)

El sistema de pensiones en España, se caracteriza por el hecho de que, lo que cada uno cotiza, no capitaliza su futura pensión, sino que va directamente a pagar las pensiones de los pensionistas del momento. Da por sentado que a los cotizantes de hoy les pagaran sus pensiones, cuando sean pensionistas, los cotizantes de mañana.

No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que mientras se generen más cotizantes que pensionistas el sistema se sostendrá, pero por muy bien que vayan las cosas, aún en el mejor de los casos, cuantos más cotizantes tengamos, más pensionistas generaremos en el futuro, por lo que la base de cotizantes necesarios para mantener el sistema tiende al infinito, algo que, a todas luces, no resulta factible.

Ya sólo por esto resulta evidente que el sistema actual no es viable, pero el caso es que la cosa económica ahora no va muy bien, y que además el número de cotizantes disminuye justo cuando se va incrementando el número de pensionistas, al acceder a la jubilación los miembros de la generación de la explosión de natalidad de mediados del siglo pasado. En resumen el ratio cotizantes/pensionistas se reduce y no se genera dinero suficiente de los cotizantes para pagar a los pensionistas, y por ello trabajaras hasta morir… si tienes suerte.Leer más

LA FALACIA DE LA PRIMA DE RIESGO

Básicamente, la prima de un contrato de seguro es el coste del siniestro de unos, repartido entre todos los asegurados frente aquel riesgo por un asegurador.

Por ejemplo:

Imaginemos que estadísticamente está establecido que el riesgo anual de que un conductor tenga un accidente es del 10%, con un coste promedio por siniestro de 200.-€

Una compañía aseguradora que tuviera asegurados a 10 conductores, en base a los datos estadísticos disponibles podría esperar que un 10% de ellos tuviera un siniestro, lo que supondría que 1 de sus asegurados tendrían un accidente con un coste global de 200.-€.

La compañía repartiría este coste previstos de 200.-€ entre los 10 conductores, lo que daría lugar a  una prima de 20.-€ por conductor, a los que habría que añadir los costes de gestión y el margen que quiera obtener el asegurador.

Resulta evidente para cualquiera que, si el asegurador tuviera un solo asegurado, este reparto del riesgo ya no sería posible.

En el riesgo de impago para el caso de la financiación ocurre algo muy parecido.

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